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Escritoras.- 6.5 Amar en La Bufadora

Posteado por: tallerparaescritoras en: Julio 1, 2009

+ 6.4.- MANANTIAL DE AMOR. 6.6.- ENTRE PRIMOS MAS CALIENTE.

AMAR EN LA BUFADORA

Génessis

Después de haber pasado horas deliciosas, Maritere no se cansaba de decirle a Fernando, su marido, todo lo que lo amaba. Él no atinaba a decir nada, solamente disfrutaba cada palabra, cada caricia, cada amorosa mirada, y desde el fondo de su corazón agradecía el cambio tan radical que veía en su mujer.

En los días siguientes, sus hijos también notaron un ambiente diferente en el hogar de María Teresa y Fernando… Siempre tenían tema de conversación y palabras cariñosas el uno para el otro.

A pesar de que Maritere vivía ya a plenitud su amor, había algo que le empezaba a inquietar. Aunque Fernando no la había cuestionado sobre su repentino cambio de actitud, ella sentía que necesitaba desahogarse y ser franca y honesta con él.

Decidió que esa misma noche hablaría con su esposo y le contaría todo, le diría que entendía que siempre lo había amado, pero que el espejismo de un amor truncado por el destino, no le había permitido darse cuenta de eso. Lo soltaría todo para de una vez y para siempre vivir sin sombras, sin nada oculto. Ya tomada esta decisión se sintió más tranquila y se dispuso a esperar a que Fernanado llegara del trabajo.

Las horas transcurrieron y la noche llegó, no así Fernando, quien inexplicablemente no regresó a casa a dormir. Maritere estaba desesperada, había intentado llamarle al celular durante toda la noche sin resultado alguno. En tantos años de casados, era la primera ocasión que algo así pasaba… Estaba pensando lo peor.

En cuanto amaneció llamó a sus hijos y les contó lo que estaba pasando, ellos le pidieron que se calmara y que acudirían de inmediato para apoyarla.

Habían trancurrido escasos minutos desde que Maritere habló con sus hijos, cuando la puerta se abrió y llego él… ¡Su Fernando! Ella corrió de inmediato a sus brazos, lo colmó de besos y no hizó ninguna pregunta. Al menos no con palabras, pero sus ojos enrojecidos e hinchados por el llanto, lo miraban interrogantes.

María Teresa llamó a sus hijos para tranquilizarlos y les pidió que en esos momentos no fueran a su casa ya que ella y Fernando tenían muchas cosas de que hablar. Preparó café y se sentó frente a él, que continuaba sin decir ni una palabra. Maritere empezó a hablar pero Fernando la contuvo.

– Mi amor déjame explicarte. Primero que nada perdóname por haberte causado tanta angustia, pero es que no sabía cómo enfrentar mi nueva realidad. Ayer cuando estaba en mi oficina, llegó a verme una joven mujer, me dijo que era… ¡Mi hija! Yo me quedé sorprendido, te juro que nunca te he sido infiel. Me pidió que la acompañara al hospital porque su madre estaba agonizando, yo no pude negarme y… Ahí estaba ella… Martha, la novia que tuve antes de ti, y que sus padres se llevaron lejos de mí. Me dijo que la joven que estaba frente a nosotros en ese momento era mi hija, que por favor no la desamparara, ya que ella estaba a punto de morir. Y así sin poder decir nada más… ¡murió!

Fernando empezó a sollozar, ella le ofreció un poco de agua y él continuó:

- Yo me quedé al lado de esa muchacha, tenía que apoyarla, hicimos todos los trámites para el funeral de su madre, y nos fuimos a una cafetería donde platicamos durante toda la noche.

Maritere por favor ayúdame, no sé qué hacer. ¿Podrás perdonarme? No puedo desamparar a esa muchacha, pero no quiero que esto dañe nuestra relación. Maritere lo miró tranquilamente y le pidió que no la interrumpiera. Entre sorbo y sorbo a su café le contó su historia con Jesús, le platicó cómo, así de golpe, como si hubiera sido una cortina que se abría ante sus ojos, pudo entender que su verdadero amor siempre fue él… Fernando.

Le volvió a pedir perdón por su ceguera, le propusó romper con sus propias cadenas del pasado, y disfrutar su maravilloso presente, donde por supuesto estaba incluida su nueva hija a la cual le pidió la llevara a conocer. Él no dijo nada, sólo la abrazó… y así permanecieron largo tiempo.

Muy pronto Mariana, la nueva hija del matrimonio, se incorporó por completo a la familia y fue muy bien aceptada por sus hermanos y sobrinos. María Teresa y Fernando decidieron irse por primera vez de verdadera luna de miel, y eligieron un lugar maravilla de la Naturaleza de la  hermosa República Mexicana: La Bufadora, un lugar turístico perteneciente a la bella cenicienta del pacífico: El puerto de Ensenada, Baja California.

Cuando el par de enamorados llegó a Baja California en un vuelo directo de la Ciudad de México a la hermosa ciudad de Tijuana, decidieron quedarse unos días a conocer un poco de la versatilidad que ésta ofrece: desde tomarse un café al aire libre en una cafetería de moda, acudir al único galgódromo en vivo del país, visitar el CECUT para además de todos los atractivos que ofrece, disfrutar una película en tercera dimensión en su pantalla gigante Omnimax. O, simplemente darse una vuelta por la famosa avenida Revolución, y tomarse la foto del recuerdo, subidos en una carreta jalada por un burro pintado con rayas que le hace parecer una cebra, una foto que todo turista que visite  Tijuana, debe tomarse.

Rentaron un auto y se dirigieron a Rosarito, llamado también el quinto municipio de este lindo estado, se dieron tiempo para pasear por la playa, caminaron tomados de la mano, disfrutando de su amor.

Tomaron la Carretera Escenica, la cual tiene una de las vistas más hermosas del mundo… Por un lado, bellos complejos turísticos y por el otro el mar del Pacífico, bello e inmenso.

Al pasar por Puero Nuevo, ubicado a medio camino, no pudieron resistir el deliciosos ároma de la langosta. Platillo típico del lugar. Disfrutando en verdad de un bello panorama, al fin arribaron a Ensenada, ansiosos continuaron su camino para llegar a tiempo a La Bufadora y ser testigos de un espectáculo impresionante, que es un gran atractivo turístico.

En La Bufadora cuando las olas son más violentas, éstas convergen directamente en una cueva en la base del arrecife, mediante un cañón submarino que les sirve de embudo aumentando considerablemente su fuerza.

El agua y el aire que fueron succionados, son entonces forzados a salir a través de la única salida… una angosta hendidura en la roca. Es entonces cuando este fenómeno natural llega a su clímax. Un espectacular chorro de agua estalla con fuerza hacia arriba, convirtiéndose en millones de gotas que caen sobre los espectadores.

Alrededor de cada un minuto agua y aire son lanzados hacia arriba, produciendo un tremendo bufido que cimbra a los ahí presentes. Precisamente este es el orígen de su nombre… Bufadora.

Este géiser marino en ocasiones llega a los 28 metros sobre el nivel del mar, y es el segundo de más altura después del de Hawaii. La pareja disfrutó de una de las tardes más hermosas de su vida, tomaron fotos y video.

Pasearon por los alrededores platicando sobre los hermosos lugares con que cuenta la República Mexicana y, cómo algunos paisanos nuestros prefieren viajar al extranjero sin darse cuenta de tanta belleza natural que nuestras tierras ofrecen. Se hospedaron en un lindo y confortable hotel a la orilla del mar, y ahí por varios días disfrutaron el uno del otro.

Caminaron llenos de amor y degustaron deliciosos platillos de mariscos típicos del lugar. Por supuesto que diariamente acudían a ver y oír nuevamente el impresionante bufido de … LA BUFADORA. (valga la redundancia), pues además de llevar fotos y video de este espectacular evento, lo querían grabar en su mente y en su corazón.

Regresaron finalmente a su lugar de residencia, pero prometieron volver a ese sitio mágico, maravilla de la naturaleza, y encargarse de promover entre sus amistades, la calidad y calidez de la gente de Baja California.

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